Odontología conservadora: acentuando lo positivo - Instituto Integral Odondológico

Soluciones económicas, casi indoloras y nada invasivas, sonrisas y dientes naturales que duran cien años, prevención de enfermedades bucodentales más graves, en Instituto Integral Odontológico no podemos estar más satisfechos con la dirección a la que nos están llevando la introducción de las nuevas tecnologías y la aparición de innovadores materiales y técnicas de obturación y restauración dental. Como clínica dental digital nos sentimos protagonistas de una nuera era, quizás sería mejor decir un renacimiento, de una de las ramas más importantes de la odontología, la conservadora y estética.

 

Fundamento de la odontología conservadora

Somos conscientes, fuera del sector sanitario suena raro el concepto de “conservador”, hay dentistas que incluso rechazan usarlo en consulta por el riesgo de que sus pacientes lo asimilen a “tradicional” o “defensor de viejas costumbres”. Gana fuerza la aplicación del término “odontología mínimamente invasiva” como denominador de las técnicas no extractivas. Es otra forma de poner el acento en lo positivo de “conservador”: “cuidador, preservador de la permanencia de algo fundamental”, que en odontología no es otra cosa que tu sonrisa y tus piezas dentales naturales.

La odontología conservadora es, por tanto, la madre de la ciencia odontológica: la rama de la odontología que trata los dientes y los restaura devolviéndoles su funcionalidad y estética sin necesidad de extracción. Su axioma se ha mantenido inalterable desde que surgió la odontología moderna hace más de un siglo: la protección dental, mediante la restauración/reposición del material dentario dañado, incluso el tejido pulpar radicular (endodoncia). Un objetivo cuya terapéutica y operatoria se ha perfeccionado y simplificado para el paciente gracias a la innovación tecnológica y la revolución que ha supuesto incorporar a la clínica la odontología computarizada o digital (cámaras, escáner, sensores, impresoras 3D, fresadoras CAD-CAM…). 

 

¿Cómo se benefician nuestros pacientes de la odontología conservadora?

Dos ejemplos muy prácticos:

  • Supongamos que consecuencia de una caries o fractura hay que restaurar una pieza dental. Donde hasta hace relativamente poco se obturaba colocando una funda o corona de porcelana, hoy realizamos una reconstrucción mediante incrustación de composite imperceptible, mediante una técnica de reconstrucción o restauración cero invasiva, gracias al flujo digital asistido por ordenador (escáner intraoral, escaneado de molde e impresión 3D de la incrustación).
  • En nuestro segundo ejemplo, la caries está muy extendida hasta el punto de profundizar por debajo de la encía. Pocos años atrás era el momento al que al paciente se le tenía que extraer la pieza dental. A día de hoy en Instituto Integral Odontológico aplicamos el alargamiento coronario quirúrgico –remodelación del contorno de los tejidos de la encía–, una técnica rápida, sencilla y muy económica cuyo objetivo es liberar la suficiente cantidad de tejido dental sano para la posterior restauración con perno y corona del diente endodonciado.

 

Estas dos técnicas innovadoras y mínimamente invasivas ejemplifican a la perfección el axioma de la odontología conservadora: la protección del diente natural. Con la satisfacción añadida de la atención que se le proporciona al paciente, gracias a la eficiencia, calidad y reducción de costes que supone el diagnóstico y tratamiento mediante flujo digital consiguiendo prolongar el máximo tiempo posible sus propias piezas dentales en boca.

Revisiones periódicas preventivas, el mejor tratamiento conservador

Nos repetimos, cierto. Sin embargo, lograr alcanzar unos buenos hábitos de salud bucodental tendentes a mantener alejados a bacterias y microbios responsables de caries y enfermedades periodontales es tan importante para nosotros como poder ofreceros los mejores tratamientos. Efectivamente son demasiados “no” –no azúcares, no ácidos, no carbohidratos refinados–, demasiados “nunca” –nunca acostarse sin cepillarse bien los dientes– y la única solución para medir las consecuencias de saltarse de vez en cuando estos consejos es recurrir al mejor de los tratamientos conservadores: las revisiones periódicas preventivas.

Es evidente que la mejor técnica de odontología conservadora es una revisión dental absolutamente personalizada y cuidadosamente dirigida a detectar caries incipientes, alteraciones microbianas en saliva o cualquier problema bucodental que posteriormente obligue a intervenciones mayores. Tú decides, porque esta técnica es la más barata, menos invasiva y más conservadora de todas las posibles. Nunca olvides que: “una revisión adecuada, deja al dentista sin hacer nada”. ¡Hasta la próxima!

 

 

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